miércoles, 8 de mayo de 2013

Transversales: El mapa de los objetos perdidos




Si fuera así de simple no existirían los faros, las prácticas chamánicas, las maniobras epistémicas, la invención o la mentira en su más alto nobiliario. Quizá la respuesta, el hallazgo, radique en desaparecer con maestría, como lo hicieron los sabios marinos, y enviar mensajes a la deriva hacia el encuentro con el oleaje. Entonces hablaríamos del tiempo desde sus complicadas acepciones y azarosas esperas: Oh, Shenandoah, I long to see you / Look away, we´re bound away / Across the wide Missouri.
Pero este río, calle o avenida, arrastra peces excéntricos, clanes de motociclistas, gente tomada de la mano, perros y ballenas. Ausencias con prisa sostenida que corren hacia el otro lado del mapa.
Es menester del cartógrafo reunir las líneas, dar sentido al tiempo de las fronteras, ubicar la centralidad y ofrecer paliativos a los orillados. Michel de Montaigne reparó con celeridad en ese tiempo idóneo, doble : ‘Nuestro estudio y nuestro anhelo debieran sentir algunas veces la vejez. Tenemos ya un pie en la sepultura, y nuestros apetitos y perseguimientos no hacen sino renacer´. Levantar muros, diría quien se alista para la guerra, derrumbar cuando comienza la búsqueda.

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Música de pie de página: ´Shenandoah´, interpretada por Keith Richards y Tom Waits, en Song of Rogues Gallery: Pirate Ballads, Sea Songs & Chanteys. Anti-Records, 2013. Disponible en http://youtu.be/hJgWaqwZml4




Texto publicado en  PLASMARTEideas.com

8 de mayo de 2013 

A David Bowie


martes, 4 de diciembre de 2012

Cuatro poemas


Intact

Certainty is the skin reflected in the water

They are the hands that sail in the deep

until one denies the horizon

sitting on the white stone of old age


There is still time to nominate

under the mountain

the light that leaks in the powder


Trees shooting

begin to color the landscape

of sharp cracks and veins in the night


The city is repeated

with her constellation of hostile eyes

denying the pulse of the sun at the temples


also

dawn

remains intact

against the sea.




The Rails of the body


We suppose that it is true. One leaves

home, watches faces

on the bridge

or the avenue. Someone sleeping in the car

One listens. And we all go secretly


we sign keloids

riddles

hastily crossing their eyes


Very soon we burn

between tar and moth filled evenings


The monologues on the rails of the body

leave behind a sound that falls

in the absences that accumulate

somewhere


The place to where you will arrive

with a swollen pocket

and an empty hand.




 

Übermensch


I await the rain, the door

and the sound of light

like those of today

from which I see



I will leave my belongings



Here I deposit the moment

watching without return



This crucifix vanishes

together with our hands.


 



The misery of the fixed


Days. Internal landscapes

converge in the crystal river

of the everyday crust



Prolong the light

in the only port under eyelids



The dementia

leads to a tunnel

toward the sulfur

the intoxication.






Ingrid Valencia 

Traducción de Jack Little


Publicados en Bakwa Magazine, núm. 3.



http://bakwamagazine.wordpress.com/

domingo, 11 de noviembre de 2012

Dos poemas


Némesis

Memoria

      pájaro ciego
      que rondas
      el estanque vacío

en tu cuerpo
cifro el leve roce
de la nube
arrojada por la llama

Desde una orilla

reconstruyo el paisaje

Y palpo una ventana
para morir en el límite
del golpe sonoro.


La morte bianca

La noche de ojos suaves
arranca de un sueño la colmena
donde arde el frío

Conozco el temblor de lo único y frágil
ese extravío cotidiano
de exhalar la vida
en cada fracción de muerte

Estoy sola con todo el blanco posible
para no mancharlo.




viernes, 2 de noviembre de 2012

Un fragmento de Giorgio Manganelli



SIETE 


El señor vestido de oscuro, de paso atento y reflexivo, sabe que le siguen. Nadie se lo ha dicho, no existe ninguna prueba de que las cosas sean así, pero él sabe, con absoluta certeza, que alguien le sigue. No sabe nada del perseguidor, pero sabe que la persecución ha comenzado hace tiempo, que tiene un motivo, aunque nadie, a excepción del perseguidor, lo conozca, y que es perseguido de manera cuidadosa y tenaz. Sabe pocas cosas de esta persecución: en primer lugar, es menos perseguido cuando está al aire libre, entre la multitud, que cuando se encuentra en casa; no pretende decir que la persecución disminuya, que el perseguidor se sienta estorbado por la multitud, sino que la persecución experimenta una especie de disminución, como si alterase el espacio en el que opera; sabe que la persecución es velocísima, y que, dado que el paso del señor es lento, es inevitable que le alcancen, mejor dicho, ya debiera haber sido alcanzado, y tendría que haber ocurrido lo que forzosamente debe ocurrir cuando alguien es alcanzado —si bien ignora lo que es—, pero sabe también que el perseguidor no le alcanzará jamás, aunque él se detenga en un banco, fingiendo leer el periódico, en total, abierta e indefensa espera. El perseguidor sabe que, al alcanzarle, dejaría de ser el perseguidor, y cabe pensar que, en el esquema de la creación, sólo exista lugar para él en tanto que perseguidor. Cuando el señor está en su casa, el fragor de la persecución, el acoso, el sonido de los innumerables pies, le ensordece, no oye el rumor de las hojas, habla en voz alta para poderse oír a sí mismo. En realidad, en esta rigurosa y acaso arcaica división de papeles, el perseguido, aunque se sepa inalcanzable, no puede liberarse del conocimiento de ser la presa. Sabe que a su espalda se deforma el espacio, hasta el punto de frustrar cualquier esperanza de alcanzarle, pero sabe asimismo que el tiempo no le es propicio, su deformidad tiende únicamente a proteger la función de la presa. La presa se pregunta si el perseguidor es desgraciado, ya que el horror de la condición de ambos reside en una tarea irrealizable. Piensa si habrá un momento en el que pueda volverse de golpe, y comenzar a perseguir al perseguidor. 
     
                        En Centuria. Cento piccoli romanzi fiume, 1979